El sentido común: El Gato y el Zorro (Fábula de Esopo)

Una vez un Gato y un Zorro viajaban juntos. A medida que avanzaban, recogiendo provisiones por el camino (un ratón perdido aquí, un pollo gordo allá) comenzaron una discusión para pasar el tiempo entre bocado y bocado. Y, como suele pasar cuando los compañeros discuten, la charla empezó a tornarse personal.

-Crees que eres extremadamente inteligente, ¿no? -dijo el Zorro-. ¿Pretendes saber más que yo? ¡Pues, yo sé un montón de trucos!

-Bueno, -replicó el Gato-, reconozco que solo sé un truco, pero ése, déjame decirte, ¡vale mil de los tuyos!

En ese momento, muy cerca, oyeron el cuerno de un cazador y los aullidos de una manada de perros. En un instante, el Gato subió a un árbol, escondiéndose entre las hojas.

-Éste es mi truco, -le dijo al Zorro-. Ahora déjame ver cuánto valen los tuyos.

Pero el Zorro tenía tantos planes para escapar que no podía decidir cuál probar primero. Esquivaba aquí y allá con los sabuesos pisándole los talones. Dio media vuelta, corrió a toda velocidad, entró en una docena de madrigueras, pero todo fue en vano. Los sabuesos lo atraparon y pronto acabaron con el fanfarrón y todos sus trucos.

Moraleja: El sentido común siempre vale más que la astucia.

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